WASHINGTON - -


 La aprobación de una enmienda en la cámara baja para rechazar la política del presidente Barack Obama de poner fin a la deportación de cientos de miles de inmigrantes que llegaron a Estados Unidos sin permiso cuando eran niños fue calificada el jueves por la Casa Blanca como "contraria a los valores y principios de nuestro país" y por activistas como "antilatina".
 
La enmienda fue auspiciada por el representante Steve King y según un comunicado de la Casa Blanca es una iniciativa que "le pide a los agentes de cumplimiento del orden que trate a los rearmes de la misma manera a la que tratarían a los criminales violentos. Eso está mal. No refleja quiénes somos. Y no llegará a ser ley".
 
La decisión adoptada por la cámara baja el jueves con votación 224-201 como parte de su trabajo sobre el proyecto de gastos del Departamento de Seguridad Nacional, dejó en evidencia los importantes obstáculos que deberá superar la reforma migratoria antes de que el presidente Barack Obama pueda darle el ejecútese.
 
La medida en la cámara baja busca acabar con la suspensión de deportaciones a inmigrantes menores de 30 años traídos de manera no autorizada durante su niñez a Estados Unidos y que cumplan con algunos requisitos -conocidos como Dreamers_, que el gobierno estadounidense adoptó en 2012.
 
La posibilidad de que estos jóvenes obtengan la posibilidad de naturalizarse es uno de los elementos con respaldo más generalizado en el debate de la reforma migratoria, y por ello numerosos activistas expresaron duras críticas a los representantes republicanos que votaron el jueves a favor de la medida.

 
Pese a la votación ocurrida el jueves, la Casa Blanca exhortó al liderazgo republicano en la cámara baja a abordar la reforma migratoria antes del receso veraniego para que pueda conciliar su versión con la del Senado cuando el Congreso reanude sus actividades otoñales el 9 de septiembre.