DAMASCO, Siria - -


El impulso hacia una acción militar de Occidente contra Siria parecía crecer el martes luego que Estados Unidos y Francia dijeron estar listos para atacar, al tiempo que Damasco se comprometió a usar todas las medidas posibles para repelerla.
 
La perspectiva de una dramática intervención encabezada por Estados Unidos en la guerra civil siria se deriva de la aseveración de Occidente -aún no respaldada por inspectores de las Naciones Unidas- de que el gobierno del presidente Bashar Assad fue responsable de un presunto ataque con armas químicas contra civiles a las afueras de Damasco el 21 de agosto que, según el grupo activista Médicos sin Fronteras, mató a 355 personas. Assad niega la acusación.
 
La Liga Árabe se unió al llamado por una acción de castigo, culpando al gobierno sirio del ataque y pidiendo que los responsables sean juzgados.
 
El primer ministro británico David Cameron convocó a una reunión de emergencia del Parlamento para votar el jueves sobre la respuesta de su país. Es improbable que se implemente una acción militar internacional antes de que se efectúe dicho voto.
 
Chuck Hagel, secretario de Defensa de Estados Unidos, dijo que las fuerzas militares estadounidenses están listas para atacar a Siria de inmediato si el presidente Barack Obama da la orden, mientras que el mandatario francés Francois Hollande dijo que Francia está "lista para castigar a aquellos que tomaron la decisión abominable de matar con gas a inocentes".
 
Obama sopesa una respuesta enfocada específicamente en castigar a Assad por violar acuerdos internacionales que prohíben el uso de armas químicas. Funcionarios dijeron que el objetivo no era derrocarlo ni impactar el curso de la sangrienta guerra civil de Siria, ahora en su tercer año.
 
Serguei Lavrov, ministro ruso de Relaciones Exteriores, dijo el lunes que Occidente debería descartar la ilusión de que el bombardear objetivos militares sirios ayudaría a terminar con la violencia en Siria, un aliado de Moscú, y se refirió a las volátiles situaciones en Irak y Libia que, según dijo, fueron resultado de la intervención militar extranjera.
 
Por su parte, el canciller sirio Walid al-Moallem dijo que su país utilizaría "todos los medios disponibles" para defenderse.
 
"Tenemos los medios para defendernos y sorprenderemos a todos", subrayó.
 
En una conferencia de prensa en Damasco, al-Moallem desafió a Washington a presentar pruebas para respaldar sus acusaciones, y comparó las críticas a las emitidas por la Casa Blanca en 2003 de que Irak poseía armas de destrucción masiva, realizadas antes de la invasión a ese país encabezada por Estados Unidos, las cuales a la postre resultaron ser falsas.
 
"Ellos tienen un historial de mentiras: Irak", afirmó.
 
El vicepresidente estadounidense Joe Biden dijo que no hay duda de que Assad fue responsable del ataque -convirtiéndose así en el funcionario de mayor rango en Estados Unidos que lo asevera_,  y que la Casa Blanca considera "extravagante" la idea de que la culpabilidad recaiga en cualquier otro que no sea Assad.
 
"Las insinuaciones de que existe alguna duda sobre quién es responsable de esto son tan absurdas como sugerir que el ataque no ocurrió", señaló el vocero Jay Carney.
 
Un funcionario de Estados Unidos dijo que parte de las pruebas se obtuvieron por medio de actividades de inteligencia en comunicaciones interceptadas.
 
La valoración de Washington también está basada en la cifra de víctimas reportadas, los síntomas de los heridos y muertos, así como narraciones de testigos. Los funcionarios pidieron no ser identificados debido a que no están autorizados para hablar públicamente sobre deliberaciones internas.
 
Por su parte, la ONU informó que, por razones de seguridad, su equipo de expertos en armas químicas en Siria retrasó un día su segundo viaje para investigar el presunto ataque con gas venenoso en los suburbios de la capital.