NUEVA YORK - -

 Trabajadores de restaurantes de comida rápida y sus partidarios hicieron sonar tambores, silbatos y corearon consignas el jueves en líneas de piquete en docenas de ciudades de Estados Unidos, las mayores protestas hasta ahora para pedir mejores salarios.
 
El día nacional de protestas dio continuidad a acciones similares organizadas por sindicatos y grupos comunitarios en los últimos meses. Los trabajadores reclaman el derecho a sindicalizarse sin la interferencia de los patrones y una paga de 15 dólares por hora, más del doble del salario mínimo federal de 7,25 dólares por hora, o 15.000 dólares al año para los empleados de tiempo completo.
 

El jueves hubo huelgas y protestas en cerca de 60 ciudades, incluyendo Nueva York, Chicago y Detroit, dijeron los organizadores. Sin embargo, la participación varió significativamente. Algunos restaurantes no pudieron operar porque tenían muy pocos empleados, mientras que otros parecían funcionar normalmente.

Los puestos de trabajo en las industrias de bajos salarios han encabezado la recuperación económica. Los defensores de un mayor salario mínimo dicen que es fundamental que las empresas paguen lo suficiente para que los trabajadores puedan mantener a sus familias.
 
La industria de restaurantes dice que ya opera con un delgado margen de ganancia, e insiste en que salarios considerablemente más altos elevarían los precios para los clientes y reducirían las oportunidades de empleo para quienes buscan trabajo.