WASHINGTON - -

 El presidente Barack Obama pidió el jueves al Congreso que concrete una reforma migratoria antes de fin de año, un objetivo ambicioso que será difícil de lograr debido a la firme oposición de muchos republicanos en la Cámara de Representantes.
 
Aunque la inmigración sigue siendo una de las principales prioridades en el segundo periodo presidencial de Obama, el tema ha estado opacado durante meses, y aún más recientemente debido al cierre parcial del gobierno que se extendió 16 días.
 
El viraje de Obama para darle un mayor enfoque a la inmigración ocurre en momentos en que la Casa Blanca busca desviar la atención del problemático arranque de la ley de gastos médicos promovida por el presidente.
 
En declaraciones en la Casa Blanca, Obama insistió en que el Congreso tiene el tiempo necesario para concretar la iniciativa migratoria antes de que concluya el año.
 
El Senado aprobó una propuesta amplia que concedería una opción a largo plazo para que algunos de los 11 millones de inmigrantes que viven sin permiso en el país puedan obtener la ciudadanía, al tiempo que reforzaría la seguridad en la frontera. Sin embargo, esta iniciativa ha quedado estancada en la Cámara de Representantes de mayoría republicana.

En los comicios presidenciales de 2012 Obama obtuvo la abrumadora mayoría del voto de los hispanos, y algunos analistas políticos consideran que el cambio demográfico en el país dificultará a los republicanos ganar la Casa Blanca si no aumentan su atractivo ante la comunidad latina.
 
Sin embargo, la mayoría de los republicanos que tienen el apoyo del grupo conservador Tea Party se oponen a medidas que concedan estatus legal a las personas que viven sin autorización en el país, incluso con las multas y periodo de larga espera que impondría la propuesta que aprobó el Senado.