Las autoridades estadounidenses han rechazado apenas 1 % de las casi 560.000 solicitudes presentadas durante el último año por inmigrantes sin papeles

Menores de 30 años desean suspender sus deportaciones

POSTED: 05:07 PM PDT Aug 16, 2013 
WASHINGTON - -


Las autoridades estadounidenses han rechazado apenas 1 % de las casi 560.000 solicitudes presentadas durante el último año por inmigrantes sin papeles menores de 30 años que desean suspender sus deportaciones, determinó un estudio difundido el miércoles.
 
Al analizar las 557.412 solicitudes recibidas desde el 15 de agosto del 2012 a raíz de un programa autorizado por la Casa Blanca para suspender las deportaciones de algunos inmigrantes sin papeles menores de 30 años, dos expertos del Instituto Brookings determinaron además que el 75% de los beneficiarios hasta el 30 de junio de 2013 son ciudadanos mexicanos. El segundo lugar lo ocupan los salvadoreños con un muy distante 4%.
 
El estudio determinó además que las solicitudes suman apenas el 59% de los 936.00 personas que pudieran beneficiarse del programa.
 
Los beneficiarios del programa necesitan haber ingresado a Estados Unidos cuando eran menores de 16 años, haber residido de manera continua en territorio estadounidense desde el 15 de junio del 2007, cursar estudios o haber concluido la secundaria y no presentar felonías en faltas graves entre sus antecedentes.
 
Los autores del reporte, Audrey Singer y Nicole Prchal Svajlenka, determinaron que de las 557.412 solicitudes presentadas, 3,5% fueron rechazadas por estar incompletas. De las admitidas, 75% fueron aprobadas, 25% están bajo consideración y apenas 1% fueron negadas.


 
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano por Ohio John Boehner, se pronunció posteriormente a favor de legalizar a este grupo, incluido entre los 11 millones de inmigrantes que residen ilegalmente en Estados Unidos.
 
Pese a que el Senado aprobó un proyecto de ley que otorga a los inmigrantes sin papeles la opción de la naturalización,  Boehner ha asegurado que no someterá a votación la versión aprobada por el Senado alegando que no garantiza debidamente la seguridad fronteriza.
 
El Congreso reanudará sus actividades la semana del 9 de septiembre, pero el futuro de la reforma migratoria es incierto.