CHICAGO - -



Golpeados por una recesión que socavó las inversiones y el valor de las viviendas, pero satisfechos con su trabajo, los estadounidenses en edad de jubilación parecen haber aceptado la realidad de que se retirarán más tarde de lo que suponían y que ese retiro no representará un alejamiento total de la fuerza laboral.
 
Un 82% de trabajadores mayores de 50 años dicen que es por lo menos probable que trabajen después de retirarse, según una encuesta difundida el lunes por Associated Press-NORC Center for Public Affairs Research (Centro de Investigación de Asuntos Públicos).
 
El sondeo halló que el 47% de los trabajadores consultados anticipa retirarse más tarde de lo que pensaban y, en promedio, planean hacerlo alrededor de los 66 años, o sea casi tres años más de lo que calculaban cuando tenían 40. Los varones, las minorías, los padres de menores, los que ganan menos de 50.000 dólares anuales y los carentes de seguro médico tenían más probabilidad de prolongar su vida laboral.
 
"Muchas personas han experimentado una fuerte caída en sus planes del 401(k) (ahorro voluntario en el que al empleado se le descuenta un poco de su salario mensual), de modo que tratan de compensar por ese período en el que perdieron dinero", afirmó Olivia Mitchel, experta en retiro que enseña en la Universidad de Pensilvania.
 
Unas tres cuartas partes de los consultados dijeron haber pensado mucho sobre su retiro. Al sopesar los factores que consideran muy o extremadamente importantes para influir sobre su decisión, el 78 % citó necesidades financieras, el 75% la salud, el 68% su capacidad para hacer su trabajo y el 67% la necesidad de prestaciones otorgados por el empleador, tales como seguro de salud.


El cambio en la expectativa del retiro coincide con una tendencia creciente de jubilación postergada. La participación laboral de la gente de mayor edad fue disminuyendo durante medio siglo después de la llegada del seguro social, pero empezó a subir a fines de la década de 1990. Los adultos mayores son ahora el segmento de mayor crecimiento en el mercado laboral estadounidense; las personas de 55 años o más representarán una cuarta parte de la fuerza laboral civil en el 2020.