NUEVA YORK- -


Los inversionistas llegaron a la conclusión de que el reporte laboral más reciente fue una casualidad. El informe mostró una disminución aguda en las contrataciones el mes pasado.
 
El Departamento del Trabajo reportó que sólo se añadieron 74.000 puestos de trabajo a las nóminas en diciembre, la menor cantidad en tres años y mucho menos de lo que los economistas esperaban. La tasa de desempleo descendió, pero en gran medida sólo porque mucha gente dejó de buscar trabajo.
 
El promedio industrial Dow Jones bajó 7,71 puntos (menos de 0,1 y cerró en 16.387,05. De no ser por una caída en las acciones de Chevron, que reportó in declive en la producción de gas y petróleo, el índice habría subido un poco.
 
El Standard & Poor's 500 subió 4,24 unidades (0,2 a 1.832,37 mientras que el Nasdaq avanzó 18,47 puntos (0,4%) a 4.174,66.
 
Las ganancias fueron minúsculas y hubo varias señales de que los inversionistas están siendo cautelosos. Subió el precio de los bonos y el oro, activos tradicionales que los inversionistas toman como refugio en momentos de incertidumbre.
 
También subieron las acciones de las empresas de servicios y otras empresas de bajo riesgo y altos dividendos, porque los operadores buscaron sitios seguros para estacionar su dinero.
 
El precio de los bonos del Tesoro subió, lo que hizo que bajaran sus rendimientos. El interés a 10 años bajó a 2,87% desde 2,97% el jueves.
 
Con Wall Street tratando el reporte laboral como una aberración, los inversionistas se enfocarán en los próximos reportes financieros de las empresas.