WASHINGTON - -



Luego de años de estancamiento, podría haber llegado la hora de que el Congreso finalmente haga algo sobre los millones de inmigrantes que viven ilegalmente en Estados Unidos.
 
Toda la atención está concentrada en estos momentos en el proyecto de ley de más de mil páginas que analiza el Senado, bajo el título de "Ley del 2013 sobre seguridad fronteriza, oportunidades económicas y modernización de la Inmigración".
 
¿En qué consiste el proyecto? ¿Hay un plan alternativo? ¿Quiénes son todos estos inmigrantes cuando uno hace a un lado los números?
 
Datos, cifras y otras información que permite comprender el debate en curso:
 

¿POR QUE AHORA?
 
El problema de la inmigración ilegal comenzó hace décadas.
 
El presidente George W. Bush trató de arreglar el sistema y no pudo hacerlo. Barack Obama lo intentó también en su primer período, sin éxito.
 
Ahora Obama lo considera una de las prioridades de su segundo término y los republicanos parecen dispuestos a sacar adelante una reforma.
 
¿A qué obedece este repentino interés?
 
Sencillo: Obama consiguió la reelección con el 71% del voto hispano en el 2012 y tiene una deuda con esa comunidad. Los republicanos, por su lado, comprendieron finalmente que no pueden ignorar un bloque de votantes con tanto peso.
 
Rara vez se ve un giro tan grande en un plazo tan corto.
 
Incidieron asimismo las presiones del sector empresarial, que quiere mayores facilidades para traer al país profesionales altamente calificados y trabajadores para áreas como la agricultura.
 

¿CUAL ES EL PROBLEMA?
 
La expresión "reforma intergral a las leyes de inmigración" generalmente abarca cuatro temas principales:
 
-Qué hacer con los aproximadamente 11 millones de habitantes que se cree viven ilegalmente en el país.
 
-Cómo reforzar la vigilancia de la frontera.
 
-Cómo hacer para asegurarse de que las empresas no contratan gente que está en el país sin permiso.
 
-Cómo mejorar el sistema de inmigración legal, que está claramente desbordado.
 

¿HAY ALGUN PLAN ALTERNATIVO?
 
Sí, más de uno.
 
Obama tiene uno en caso de que no prospere la reforma en el Congreso, pero por ahora apoya la iniciativa del Senado.
 
En la cámara baja, el representante republicano Bob Goodlatte, presidente de la comisión judicial, dice que ese organismo abordará los temas migratorios uno por uno, no como parte de un solo proyecto.
 
Una comisión bipartidista de la Cámara de Representantes ya está trabajando en la iniciativa.

El lunes en Kuna Noticias, estaremos ampliando los detalles del proyecto de reforma migratoria.