La gripe es una de las clásicas enfermedades que prevalece durante el invierno. Comienza habitualmente en forma brusca y sus síntomas más frecuentes son:

• Fiebre alta

• Tos seca

• Dolor de cabeza

• Dolores musculares

• Decaimiento intenso

Dolor de garganta

• En los niños pueden presentarse también: problemas para respirar, vómitos o diarrea, irritabilidad o somnolencia.

El virus de la gripe se disemina con facilidad y la persona infectada contagia hasta siete días después de iniciados los síntomas. La transmisión se produce por:

• Gotitas respiratorias de la tos y el estornudo

• Contacto con  superficies contaminadas (llevándose luego las manos a la boca o nariz)

Los grupos con mayor riesgo de sufrir complicaciones son:

• Menores de 5 años

 • Mayores de 65 años

• Embarazadas en cualquier trimestre de la gestación.

Para protegerse de todas las enfermedades respiratorias es importante:

• Lavarse las manos con agua y jabón, o con alcohol en gel.
• Limpiar las superficies (incluidos los teléfonos, computadoras y televisores)
• Al toser o estornudar, cubrir la boca y la nariz con un pañuelo descartable o con el ángulo interno del codo.
• Tirar los pañuelos descartables a la basura inmediatamente después de usarlos.
• No compartir cubiertos ni vasos.
• Ventilar los ambientes y dejar entrar el sol en las casas y los ambientes cerrados.