CIUDAD DEL VATICANO (AP) -

Francisco no es sólo el primer papa latinoamericano de la historia, sino también el primer pontífice que rompe una tradición de nombres con más de 2.000 años de historia.
 
La idea es marcar un nuevo comienzo para la Iglesia Católica, según algunos analistas.
 
Francisco, quien en principio no llevará incorporado el número romano I (primero), remite directamente al santo italiano fundador de los franciscanos en el siglo XIII. La orden se marcó la pobreza, la oración y la predicación como metas. Además, San Francisco es el patrón de Italia, lo que lo relaciona con el país que fue cuna de todos los papas en los últimos siglos hasta 1978.
 
Por otro lado, el papa Francisco, Jorge Bergoglio, es un jesuita. San Francisco Javier fue un santo español, miembro del grupo precursor de la Compañía de Jesús, quien también llevó la palabra de Dios a países como Japón.
 
Jesuitas y franciscanos fueron dos de las órdenes más importantes en la evangelización del nuevo continente tras la conquista de los españoles.