WASHINGTON.- -


Los legisladores de la llamada "Banda de los Ocho" se han reunido varias veces para trabajar en un proyecto de reforma migratoria que reforzaría la seguridad en la frontera con México, mejoraría el proceso de inmigración autorizada, sancionaría a la patronal cuando contrate a inmigrantes en situación irregular y abriría un eventual camino para que 11 millones de personas que viven sin permiso legal en Estados Unidos puedan alcanzar la ciudadanía.
 
En enero, cuando los legisladores presentaron los principios legislativos, esperaban tener el proyecto en algún momento de marzo. Ahora, varios senadores -entre ellos los republicanos John McCain, Lindsey Graham y Marco Rubio  dijeron no estar seguros de cumplir con ese objetivo.

Sin embargo, los congresistas minimizaron la importancia de un pequeño retraso.
El Congreso estará en receso la última semana de marzo y la primera de abril. Es posible que los senadores presenten su proyecto después de que regresen de la pausa y posiblemente éste se someterá a votación en el Comité Judicial poco tiempo después.
 
Uno de los temas más difíciles es idear un programa temporal de trabajo que determinaría cómo puede llegar a Estados Unidos la mano de obra calificada. Graham y el senador demócrata Charles Schumer pidieron a la Cámara de Comercio y a la confederación sindical AFL-CIO, una de las más importantes del país, trabajar juntos para resolver el tema.