BUENOS AIRES- -


En su primera misa llamó a todos los fieles a la reconstrucción de la iglesia a través de mensajes cortos, gráficos y sencillos. El primer Pontífice Latinoamericano y jesuita de la historia, Gorge Mario Bergoglio, empezó la jornada con una escala en la Basílica Romana de Santa María la mayor para rezar ante la imagen de la virgen.

No usó el papamóvil y se desplazó en un coche privado del vaticano sin hacer demasiado ruido. Poco después se acercó a la residencia que lo alojó durante los días previos al cónclave y pagó la cuenta.

La elección del agrentino Papa Francisco marcó un importante hito para América Latina, que reúne a la mayor población católica del planeta: 501 millones de personas, el 42% del total de 1.200 millones de fieles, según estadísticas de la santa sede.