PALM DESERT, Calif. -

Con motivo de la celebración del súper tazón autoridades reforzaran vigilancia para asegurarse que los residentes del valle de Coachella lleguen a su destino salvos y sano.

A partir de esta noche diversas agencias policiacas estarán instalando retenes de sobriedad a lo largo del valle de Coachella con el objetivo de remover de las carreteras a conductores embriagados. Estadísticas demuestran que en 2010 se registraron 774 muertes, simplemente porque alguien no designo a un conductor.


El impacto económico por manejar embriagado y ocasionar una muerte  tiene un costo de 1.5 millones de dólares, 70 mil por una lesión y casi un millón por daños a propiedad.  Las estadísticas no mienten, si va a festejar y a ingerir bebidas alcohólicas designe a un conductor.