NUEVA YORK - -



 Cientos de mexicanos desfilaron por las calles de Nueva York y abarrotaron la catedral de San Patricio, en Manhattan, para rendir tributo a la Virgen de Guadalupe el jueves, pidiéndole apoyo, entre otras cosas, para que las autoridades municipales aprueben el 12 de diciembre como feriado para los inmigrantes mexicanos de la ciudad.
 
La iniciativa será presentada en el 2014 en el Concejo Municipal y el objetivo de la misma es que trabajadores mexicanos no tengan que enfrentar represalias por parte de sus patrones o temer perder su empleo por acudir a las masivas celebraciones de la Virgen que se celebran en Nueva York y Nueva Jersey cada 12 de diciembre.
 
Los niños mexicanos tampoco tendrían que acudir a la escuela ese día si se aprueba la iniciativa.
 
Varios sindicatos y empresarios han expresado apoyo a la medida.
 
El 12 de diciembre no es un feriado oficial en México, a pesar de la devoción por la virgen. Algunas sectores, entre ellos el sistema bancario, otorgan el día a sus empleados. Muchos de los inmigrantes mexicanos en Nueva York provienen de Puebla, donde también la festividad queda a criterio del área patronal.
 
Cientos de ellos desfilaron por la famosa Park Avenue de Manhattan sosteniendo imágenes de la virgen, bailando danzas aztecas y cargando con una antorcha negra que salió de Ciudad de México el 23 de septiembre y llegó a la urbe estadounidense el jueves. La peregrinación, que cruza la frontera y avanza por el sur y el este de Estados Unidos en una carrera de revelos, simboliza la unión de los mexicanos separados por políticas migratorias.
 
"Es un relevo de fe, de conciencia y de esperanza. Es una comunicación espiritual en ambos lados de la frontera", dijo Yuann Trinidad, un mexicano de 26 años que trajo la antorcha a pie, corriendo y en auto desde la Basílica de Guadalupe. "Queremos que la virgen toque el corazón de los congresistas para que finalmente nos concedan esa reforma migratoria".
 
La reforma, una propuesta para abrir un camino a la naturalización de aproximadamente 11 millones de inmigrantes que viven sin autorización en Estados Unidos, quedó estancada en el Congreso este año aunque activistas y los devotos de la Virgen el jueves dijeron que no pierden las esperanzas de que se apruebe.
 
Más de 7.000 corredores participaron en la carrera de la antorcha, pasando por unas 80 ciudades de ambos países, dijo Joel Magallán, director del grupo Tepeyac, que organiza el acontecimiento anual.