WASHINGTON - -


Los líderes de Estados Unidos, México y Canadá destinarán gran parte de su tiempo en una reunión tripartita a realizarse el miércoles en Toluca, México, a identificar mecanismos para aumentar el intercambio comercial, facilitar el tránsito de pasajeros y otras medidas que mejoren la competitividad regional, se informó el viernes.
 
Uno de los aspectos donde pudiera haber anuncios es la integración de los programas que cada uno de los tres países tiene para aprobar de antemano a viajeros de bajo riesgo con el fin agilizar el tráfico en los puestos fronterizos,  dijeron funcionarios gubernamentales de Estados Unidos y México.
 
En su segunda visita a México desde que Enrique Peña Nieto asumió la presidencia de México, el presidente Barack Obama asistirá el miércoles 19 a la séptima edición de la cumbre de líderes de América del Norte, que se realizará en Toluca, México. También asistirá el primer ministro canadiense Stephen Harper.
 
Antes que los tres mandatarios celebren su reunión oficial, Obama y Peña Nieto tendrán una reunión bilateral para tratar la seguridad y la cooperación bilateral, y darán seguimiento a los acuerdos sobre economía y educación suscritos por ambos en mayo de 2013.
 
Una alta funcionaria de la cancillería mexicana que pidió no ser identificada por no estar autorizada a hablar con los periodistas, dijo que la agenda no incluye el tema de los grupos de autodefensa surgidos recientemente en el estado de Michoacán.
 
Además de la competitividad, el foro trilateral se dedicará también a la seguridad fronteriza, el combate contra el la delincuencia organizada en México y la necesidad de apoyar a Centroamérica y el Caribe para enfrentar ese flagelo.
 
Un funcionario del gobierno estadounidense que pidió no ser identificado por no estar autorizado a hablar con los reporteros, indicó que los líderes también analizarán las perspectivas de concluir este año las negociaciones del Acuerdo de Asociación Transpacífica (TPP).
 
El funcionario agregó que Obama reiterará a Peña Nieto su compromiso con una reforma de las leyes de inmigración que regularice el estatus de 11 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos de manera ilegal.
 
"Sé que el presidente Peña Nieto agradece eso y está decidido a hacer lo que el gobierno mexicano pueda para ayudar a garantizar que tengamos una frontera segura", agregó.