WASHINGTON - -


Más de un millón de Norteamericanos se preparan para una desgarradora sacudida posterior a la Navidad cuando los beneficios federales extendidos por desempleo se detengan repentinamente este fin de semana.
 
Eso supone implicaciones potencialmente importantes para la recuperación de la economía estadounidense y prepara el terreno para una  batalla cuando el Congreso vuelva a reunirse en el nuevo año.
 
Para las familias que dependen de la asistencia en efectivo, el final de la "compensación de emergencia por desempleo" del gobierno federal significará apretarse el cinturón a medida que los beneficiarios pierdan su mensual promedio de 1.166 dólares.
 
Las tasas de desempleo podrían caer, pero los analistas dicen que la economía podría sufrir cuando los consumidores tengan menos dinero para gastar en todo, desde ropa hasta autos. Luego de dejar que el programa de "emergencia" caduque como parte de un acuerdo sobre el presupuesto, no está claro si el Congreso tiene disposición para iniciarlo de nuevo.
 
Se estima que unas 1,3 millones de personas dejarán de recibir el sábado los pagos por desempleo con fondos federales.
 
Unos 214.000 californianos perderán sus pagos, una cifra que aumentará a más de medio millón en junio, dijo el Departamento del Trabajo. En los últimos 12 meses los californianos recibieron 4.500 millones de dólares en beneficios por desempleo federales, y una gran parte regresó a la economía local.

 Los beneficios de desempleo estatales,  en la mayoría de los estados expiran después de seis meses. Se espera que otras 1,9 millones de personas en todo el país agoten sus beneficios estatales antes de finales de junio.