RIBEIRAO PRETO, Brasil - -


Miles de fanáticos, algunos vestidos con camisetas amarillas de Brasil y otros con banderas de Francia, animaron el martes el primer entrenamiento de Les Bleus en Brasil.
 
El entrenamiento, abierto al público, fue realizado en el estadio Santa Cruz de Botafogo, y atrajo a una entusiasta multitud de unas 5.000 personas.
 
Fue un marcado contraste con las sesiones de entrenamiento tensas y adustas, usualmente a puerta cerrada, que solía realizar el timonel Raymond Domenech en la Eurocopa de 2008 y el Mundial de 2010 en Sudáfrica, donde los jugadores incluso boicotearon un entrenamiento.
 
El ambiente que roda al equipo es mucho más relejado bajo el mando de Didier Deschamps, y los jugadores parecen contentos en Ribeirao Preto, en el noreste del estado de Sao Paulo.